Deutsche Bank pone en venta su filial española

Deutsche Bank, uno de los mayores bancos del mundo, cederá a otras entidades su negocio minorista en España y Portugal. El grupo alemán, que esta semana ha anunciado una ampliación de capital de 8.000 millones de euros, ha comenzado a dar pasos para replantear su estructura. Entre estos pasos está la venta de sus filiales menos rentables, como es el caso de su red minorista en España.

La venta de esta red ha sido una operación esperada desde hace tiempo. Ahora, el mercado financiero ya mueve ofertas informales para que el negocio del banco alemán en España caiga prácticamente con todas las probabilidades del lado de una entidad española. En España, el negocio de banca minorista es así, cada vez más de las entidades locales, que se han hecho con las redes de Citi -Banco Popular- o Barclays -Caixabank-.

El precio al que Deutsche Bank vendería su filial minorista rondaría los 2.000 millones de euros y, según fuentes al tanto de la operación, la entidad alemana espera cerrar un acuerdo en el mes de abril. Deutsche Bank, que ha desmentido en sucesivas ocasiones su intención de abandonar el negocio minorista en España, no quiso ayer ni confirmar ni desmentir estas informaciones.

Los activos con los que cuenta en balance la filial del grupo alemán en España y Portugal ascienden a 16.000 millones de euros, con un negocio de crédito en el que priman las carteras de hipotecas con ratios de mora inferiores a la media de las entidades en España y financiación de pymes, un área especialmente valorada ahora por las entidades.

Deutsche Bank lleva más de 100 años en España, donde ha tocado prácticamente todas las ramas de la banca minorista, corporativa, de inversión y de atención a grandes patrimonios. Actualmente cuenta con varias sociedades y una red de 230 oficinas con 2.600 empleados que dan servicio a 700.000 clientes. En 2015 el banco se recuperó de pérdidas y obtuvo beneficios de 91 millones de euros que destinó íntegramente a recursos propios. El año pasado también realizó una ampliación de capital de 75 millones de euros que suscribió íntegramente la matriz, que declaró confirmar así su compromiso con el negocio en España.

La venta de las actividades en España y Portugal forma parte de una reestructuración a mayor escala que incluirá probablemente otros mercados europeos. El grupo ha decidido modificar su estructura y se concentrará ahora en tres áreas: el negocio de banca privada y financiación de empresas, que en el área minorista sólo quedará activo en Alemania por la imposibilidad de vender Postbank, con 14 millones de clientes, a buen precio. Las otras dos áreas prioritarias, según Reuters, serán la gestión de activos, y la banca de inversión y de asesoramiento y financiación a grandes empresas.

La decisión del grupo con sede en Fráncfort llega a España en un momento en el que en el sector bancario se barajan operaciones corporativas. Además de la venta de Deutsche Bank, Bankia tiene a la vista la posibilidad de quedarse con BMN, toda vez que el sondeo realizado por el Fondo Ordenado de Reestructuración Bancaria (Frob) para detectar interés por parte de otras entidades parece no haber dado resultados.

La entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri y rescatada en 2012 con 22.400 millones de euros tiene vetado hasta el próximo mes de junio determinadas operaciones como la adquisición de otros bancos. El anuncio de la integración de ambas entidades participadas en torno al 65% por el Estado, podría tener como continuidad la venta parcial de un paquete accionarial de Bankia.

El sector bancario también está pendiente de los próximos pasos que decida dar Banco Popular, cuyo nuevo presidente, Emilio Saracho, ha convocado a sus accionistas el próximo 10 de abril.

Via EL MUNDO

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