Una alimentación con menos sal podría salvar millones de vidas

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Una reducción de 10% del consumo de sal permitiría salvar millones de vidas, según un estudio publicado en la revista médica The British Medical Journal (BMJ).

Los investigadores calcularon que con campañas gubernamentales se podría frenar la importante mortalidad vinculada al consumo excesivo de sal y que para eso habría que invertir 10 centavos de dólar por persona.

Ya es de público conocimiento el consumo excesivo de sal está asociado con un mayor riesgo de hipertensión y de enfermedades cardiovasculares.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el consumo de sal recomendado es máximo de 2 gramos por día, sin embargo la mayoría de los adultos sobrepasan esa medida lo que conlleva a que cerca de 1.65 millones de personas mueran por enfermedades cardíacas.

Ante esa situación algunos países, como Uruguay han intentado hacer frente al problema y reducir el consumo de sal tomando medidas como por ejemplo que los restaurantes no tengan la sal en la mesa y los consumidores tengan que pedirla para agregarle a las comidas.

Pero hasta ahora pocos países han evaluado el costo de la estratégica pública para intentar reducir el consumo de sal por lo que un grupo de investigadores, dirigidos por Dariush Mozaffarian decidió realizar ese coste en 183 países, actuando de forma coordinada con la industria.

Los científicos también evaluaron el número de años de salud perdidos. Si se redujera el consumo de sal en un periodo de diez años, se podría haber evitado perder cada año 5,8 millones de años de buena salud, con un coste de 1,13 dólares por persona.

El coste de los años ganados equivale a lo que actualmente se gasta en medicamentos para prevenir las enfermedades cardiovasculares, precisan los investigadores.

Es importante recordar que el organismo humano necesita de sodio pero en mínimas cantidades por eso es necesario comenzar a evitar su consumo en exceso, y utilizar la sal sólo para la elaboración de comidas que necesariamente no requieren y no agregarle sal a las preparaciones para “saborizarlas”. También hay que tener presente que muchos de los alimentos procesados que compramos ya prontos ya vienen con sal por lo que la cuota diaria de consumo se pasa muy rápidamente.

A continuación te dejamos tres grandes alternativas para reducir el consumo de sal:

Limón: su jugo puede ser un gran aliado a la hora de dejar la sal. Tal vez no es aplicable a todas las comidas pero aporta un sabor cítrico por ejemplo a las ensaladas y las carnes que no necesitarás otro condimento. Además el limón es un gran eliminador de toxinas, aporta vitaminas, y actúa como bactericida.

Ajo: contiene uno de los sabores más intensos por lo que cocinar con ajo nos condimentará la comida perfectamente. Además de ayudarnos a disminuir el consumo de sal también posee propiedades beneficiosas para el organismo, es antifúngico, antibiótico natural, antibacterial y combate los parásitos.

Finas hierbas y especias: la presencia de perejil, romero, albahaca, pimienta, orégano entre muchas otras opciones en nuestros platos les dará un aroma y sabor a las comidas que tampoco nos hará extrañar la sal, mientras que nos ayudarán a favorecer la digestión, y desintoxicar el organismo. Muchas de ellas son además grandes antioxidantes que ayudan a combatir los radicales libres que dañan las células.

Via OK DIARIO

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