“Moonlight”, la película “indie” que podría sorprender en los Oscar

La segunda película del director estadounidense Barry Jenkins, que cuenta entre sus productores con Brad Pitt, no ha hecho más que cosechar elogios por parte de la crítica.

La competencia internacional del Festival de Cine de Mar del Plata quedó inaugurada oficialmente hoy con “Moonlight”, una película “indie” acerca de la búsqueda de la propia identidad que podría sorprender con varias nominaciones a los Oscar.

Desde su estreno en el exclusivo y pequeño Festival de Telluride, en Colorado, a principios de septiembre, la segunda película del director estadounidense Barry Jenkins, que cuenta entre sus productores con Brad Pitt, no hizo más que cosechar elogios por parte de la crítica y tuvo una buena acogida del público tras su estreno comercial en Estados Unidos. La reacción de la crítica y el público argentinos, que aplaudieron hoy con entusiasmo al final de la proyección, no fue distinta.

Basada en una obra de teatro de Tarell Alvin McCraney -que vivía a apenas una manzana de Jenkins y con quien iban a la misma escuela, aunque no se conocieron hasta mucho tiempo después-, “Moonlight” cuenta en tres capítulos la historia de un chico afroamericano, Chiron, desde su infancia hasta su adultez.

En ese retrato intimista y sin subrayados de una vida que no tiene nada de extraordinario pero que, como toda vida, es única y singular, “Moonlight” tiene algunos puntos de contacto con “Boyhood”. Más allá de que Jenkins haya elegido rodar su película en un periodo de tiempo acotado y no usar siempre los mismos actores como hiciera Richard Linklater, las vivencias y problemas de Chiron también son muy distintos a los que atravesaba Mason, el personaje central de “Boyhood”.  

Y esa diferencia probablemente resida en que Mason era un niño blanco de clase media, mientras que Chiron es un niño afroamericano que sobrevive en los barrios humildes del sur de Florida, donde las drogas y la violencia están a la vuelta de la esquina.

Jenkins, quien no pudo estar presente en el estreno de su película en Mar del Plata en esta oportunidad pero sí viajó al balneario argentino en 2008, cuando presentó también en competencia internacional su ópera prima, “Medicine for Melancholy”, tardó ocho años en poder concretar su segundo trabajo, lo que se debió, en parte, según confesó en entrevistas previas, a que la historia que cuenta “Moonlight” tiene mucho de autobiográfico.

El primer capítulo de la película, llamado “Little”, comienza con el pequeño Chiron (Alex Hibbert), un niño de unos 10 años, escapando de sus compañeros de colegio, que quieren golpearlo. Chiron es tímido y silencioso y eso lo hace impopular. Pero hay algo más: según dice su madre (Naomi Harris), sospechando de su sexualidad, “camina raro”. Y ese parece ser motivo suficiente para que sus compañeros lo hostiguen cada vez que pueden.

En su casa, Chiron no la pasa mejor. Su madre lo ama pero su adiccción al crack la vuelve agresiva, volátil e impredecible. Cuando Chiron conoce de casualidad a Juan (Mahershala Ali), un traficante de drogas de actitud bonachona -todo lo contrario al estereotipo del “narco” que suele verse en las películas-, Chiron encuentra en él y su novia Teresa (Janelle Monáe) un hogar sustituto.  

Y también voces adultas a las que plantear sus primeras preguntas, como: “¿Qué quiere decir maricón?”. A lo que Juan, que se convertirá en una especie de padre sustitituto de su propio padre ausente, le contesta: “Maricón es lo que se le dice a las personas gays cuando se quiere hacerlas sentir mal”.

El segundo capítulo, titulado “Chiron”, sigue de cerca a Chiron (Ashton Sanders) en su adolescencia. Pocas cosas cambiaron en su vida: sigue siendo víctima constante del bullying de sus compañeros y su madre está cada vez peor. Sin embargo, su relación con su único amigo, Kevin, y una situación clave a la que responderá por primera vez de forma totalmente impensada, harán que la vida del tímido Chiron de un vuelco que quedará patente en el tercer capítulo de la película, “Black” (con Trevante Rhodes en el papel de Chiron ya adulto).

Después de dos años de la polémica #oscarssowhite por la ausencia de nominaciones para actores y actrices afroamericanos en las galas de los Oscar, “Moonlight” podría ser la respuesta que necesitaban los votantes de la Academia de Hollywood para espabilarse.   

Si bien Nate Parker esperaba ser “el” artista afroamericano del año por su drama esclavista “The Birth of a Nation”, el escándalo que lo ha rodeado desde el estreno de la película por acusaciones de violación en su pasado – y su poca pericia en sus apariciones en medios para promocionar la película- opacó su trabajo, que no tuvo buenos resultados en la taquilla.

“Moonlight”, en cambio, cuenta con buenas credenciales: narra una historia 100 por ciento afromericana (pero sin caer en golpes bajos al estilo de películas como “Precious”, de Lee Daniels, o la misma película de Parker) y cuenta con un elenco de lujo algunos de cuyos integrantes, como Harris (“Skyfall”) y Ali (Remy Danton en la serie “House of Cards”) ya suenan como posibles contendientes por el Oscar. Además de Jenkins y su personal “Moonlight” como candidatos a mejor director y mejor película, claro.

Vía EL UNIVERSAL 

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