55 años del vuelo de Gagarin: Historias poco conocidas sobre el hito y el héroe

“La Tierra es la cuna de la humanidad, pero no se puede vivir siempre en una cuna”. Estas palabras de Konstantín Tsiolkovski, uno de los padres visionarios de la cosmonáutica, inspiraron y prepararon una era que marcaría la historía soviética y mundial: la conquista del espacio.
El 12 de abril de 1961 el piloto soviético Yuri Gagarin completó una órbita alrededor de la Tierra de 108 minutos en la nave espacial Vostok-1, convirtiéndose en el primer ser humano en viajar al espacio.

Hoy prosigue la exploración espacial con decenas de miles de satélites girando alrededor de la Tierra y sondas espaciales enviadas a Marte, Venus, Júpiter o Saturno, o que incluso ya han abandonado el sistema solar para ampliar los horizontes de nuestro conocimiento sobre el universo.

Pero a pesar de todos los avances del ser humano en el espacio, Yuri Gagarin sigue siendo una figura especial no solo para aquellos que han dedicado su vida a los vuelos espaciales, sino para toda la humanidad. La persona que hace 55 años abrió la puerta hacia lo desconocido.

Para conmemorar esta fecha, nos gustaría recordar a Gagarin y compartir algunas historias y hechos poco conocidos sobre cómo fue el primer viaje tripulado al espacio exterior y cómo era el primer hombre que lo protagonizó.

¿Quién y cómo era Gagarin?

Yuri Gagarin nació en 1934 en una pequeña localidad cerca de la ciudad de Gzhatsk (actualmente Gagarin), en la provincia de Smolensk (centro de Rusia). Su padre era carpintero y su madre criadora de animales. Yuri tenía dos hermanos y una hermana. “La familia en la que nací es ordinaria, no se diferencia de los millones de familias de trabajadores de nuestra patria”, escribió el cosmonauta.

Cuando terminó la escuela, Yuri decidió formarse como obrero y luego continuar su educación. En una escuela técnica aprendió el oficio de fundidor (profesión de la que se sintió orgulloso durante toda su vida). Fue obrero metalúrgico hasta 1954, cuando se apuntó al aeroclub de la ciudad de Sarátov, donde arrancó su carrera como piloto.

En 1955 Yuri Gagarin fue llamado para realizar el servicio militar en el Ejército soviético e ingresó en la Escuela Militar de Pilotos de Oremburgo, región de los Urales. Al ponerse el uniforme de piloto, Gagarin entendió que toda su vida estaría vinculada con el cielo.

En Oremburgo conoció a su futura esposa, Valentina Goriácheva, que estudiaba en un colegio médico y atendía en la cantina de la escuela militar de pilotos donde estudiaba Gagarin. En 1959 se casaron y tuvieron dos hijas: Yelena (1959) y Galina (1961).

A finales de 1959 el piloto de caza Yuri Gagarin fue incluido en el grupo de candidatos a cosmonauta, superando exitosamente todas las pruebas. A principios de marzo de 1960 entró en el grupo e inició los entrenamientos.

En principio nadie podía saber cuál de los 20 jóvenes pilotos seleccionados para la preparación del primer vuelo cósmico abriría para la humanidad el camino a las estrellas. A medida que se perfilaban los detalles de este vuelo, se formó un grupo de seis personas que empezaron el entrenamiento con un programa diferente. Uno de los compañeros de entrenamiento de Gagarin fue Guerman Titov, el segundo cosmonauta. Todo el grupo se preparaba para los futuros vuelos espaciales, pero había que elegir a un único piloto para el primer vuelo de la historia.
Titov destacó como uno de los mejores tanto en las clases teóricas como en las pruebas. Tenía una gran experiencía, pues acumulaba 240 horas de vuelo, y había prestado servicio en la división de defensa aérea del Distrito Militar de Leningrado. Además, su salud, una altura y un peso ideales, contando además con una resistencia envidiable. Entonces, ¿por qué eligieron a Gargarin para el primer vuelo? Existen varias teorías y leyendas al respecto.

Según una de las versiones, nueve meses antes del legendario vuelo los seis mejores pilotos soviéticos se reunieron con Serguéi Koroliov, el responsable del programa espacial del país, que les mostró la primera nave espacial. Koroliov preguntó: “¿Quién quiere conocer la cabina?”. “¿Me permite?”, se adelantó Yuri Gagarin, que se quitó los zapatos y subió la escotilla. Koroliov dio un suave codazo a su asistente y le dijo: “Este, creo, volará el primero”.

Más información Vía RT

Loading Facebook Comments ...