Cuida tu piel desde adentro

La primavera invita a limpiar nuestra piel con una alimentación que la depure, nutra y fortalezca desde adentro hacia afuera.

“No hace mucho los dermatólogos no creíamos que los alimentos pudieran afectar apreciablemente la condición de la piel; pero, al mismo tiempo, estábamos desarrollando fármacos potentes basados ​​en agentes nutricionales [como lo son el Accutane y Retin A, basados en la Vitamina A y el Calcipotriene para la psoriasis basado en la Vitamina D]”, dice el Dr. Gene Rubinstein, especializado en dermatología y vinculado al Simi Valley Hospital, ubicado en el Condado de Los Ángeles.

Sin embargo, investigaciones recientes han revelado muchos vínculos entre la nutrición y salud de la piel, así como con la general, resalta el doctor. Una de estas revelaciones es que ciertos alimentos en efecto están vinculados con el brote e incremento de la producción de grasa en la piel.

Enemigos de la piel

“Las dietas llenas de azúcar o que contienen ingredientes que se transforman rápidamente en ésta, como es el caso de que tienen un alto índice glucémico (GI), por ejemplo, están relacionadas con el acné y la rosácea”, especifica el Dr. Rubinstein.

Entre los alimentos que poseen un alto GI (el cual mide en qué medida los alimentos que contienen carbohidratos elevan la glucosa en la sangre) están el pan y el arroz blanco, los cereales, la pasta y la mayoría de las papas. La buena noticia es que una buena alternativa de estos alimentos es el pan, la pasta y el arroz integral, así como la yuca y la papa dulce.

“A mis pacientes adolescentes con problema de acné les digo también que eviten el azúcar, incluyendo la que se encuentran en la fruta”, recalca. “El problema está en que, muchas veces, los padres piensan que es saludable para los adolescentes beber jugos de frutas, ya que contienen vitaminas. Pero estos contienen más azúcar de la que se obtiene al comer una porción de fruta. Todo el azúcar y todos los sustitutos de ésta aumentan la producción de la hormona insulina, dando por resultado la creciente producción de la grasa [que afecta la piel del rostro]”.

Los altos niveles de insulina también pueden aumentar las hormonas androgénicas (como la hormona sexual de la testosterona), denota el experto, que pueden conducir a la pubertad temprana y el aumento de la producción de grasa.

“También se tienen cada vez más pruebas de que la leche y los productos lácteos pueden aumentar la producción de grasa y causar acné”, apunta el Dr. Rubinstein. “Esto puede deberse a que la mayoría de la producción de leche en Estados Unidos proviene de vacas preñadas; por lo que esta leche con hormonas del embarazo puede combinarse con las hormonas de los pacientes [con acné] para producir esencialmente el llamado acné hormonal”.

Con respecto al acné en los adultos, la mayoría de los anteriores factores y recomendaciones se aplican y  más que todo en los pacientes propensos a la rosácea (enrojecimiento en la cara y brotes alrededor de la boca, en la nariz y las mejillas).

“A ellos también les recomiendo reducir el chocolate, la cafeína y los alimentos muy condimentados y picantes”, detalla. “Los cítricos pueden aumentar la sensibilidad de la piel a la luz solar, que puede inflamar la rosácea”.

La carne roja procesada como el tocino, el jamón, las salchichas y los perros calientes son enemigos también de la piel.

“Estudios recientes han concluido que estos alimentos pueden aumentar significativamente el riesgo del cáncer [especialmente al colon, mamas y próstata], además pueden promover la inflamación del cuerpo, dando lugar a enfermedades que afectan a la piel también”.

La ingesta de las proteínas debe hacerse con carne magra, como el pollo y el pescado. Y de comer carne roja, ésta debe consumirse lo más magra posible y sin exageración, ya que el aumento de la ingesta de proteínas tiene algunos efectos negativos sobre el cuerpo, que puede conducir a la tensión en los riñones y dar lugar a la presión arterial alta.

Los aliados de la belleza

Cuando se trata de mantener la apariencia juvenil de la piel, el Dr. Rubinstein recuerda que “los dermatólogos siempre hemos recomendado el uso del bloqueador solar (con un factor de protección solar o FPS no menor de 30) para prevenir el envejecimiento”, así como evitar el tabaquismo.

En los últimos diez años se ha dado también “la explosión de la cosmecéutica (o dermacéutica)”, un nuevo campo en la dermatología que utiliza ingredientes naturales para tomar vía oral o aplicar directamente en la piel.

Los productos cosmecéuticos incluyen antioxidantes tales como las vitaminas A, C, E y D que promueven el crecimiento del colágeno en la piel y péptidos que se usan para estimular y prevenir la degradación del colágeno”, explica el especialista. “Y, por supuesto, muchas de estas vitaminas esenciales para la salud de la piel se encuentran en los alimentos”.

La vitamina A, que puede mejorar la diferenciación de las células de la piel y prevenir los cánceres de piel, se encuentra en alta concentración en las papas dulces, las zanahorias, la col rizada, la calabaza y el atún.

La vitamina C, esencial para la formación del colágeno que proviene las arrugas y promueve la salud de la piel, se halla en gran cantidad en los cítricos, las coles de Bruselas, pimientos, col rizada, brócoli y guayaba.

La vitamina E, que funciona junto con la C como un potente antioxidante o desintoxicante, se encuentra  en los aguacates, calabaza, almendras y espinacas.

La vitamina D, uno de los protectores del cáncer y que es ahora la nueva vitamina querida del mundo médico, funciona como una hormona en el cuerpo que se produce con la exposición a los rayos del sol. Pero como se sabe que los rayos solares son también dañinos para la piel, a mis pacientes les digo que se aseguren que sus niveles de vitamina D estén normales. De estar bajos necesitarán de un suplemento de vitamina D3”.

Via LA OPINION

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