No tema a los créditos: aprenda a usarlos y sáquele provecho para enfrentar la crisis

La crisis económica en Venezuela sigue su ritmo galopante. Desde hace más de cuatro años la capacidad de compra de los habitantes del país se estrecha cada día más y, con todo y sus riesgos, los créditos se han convertido en suerte de tabla de salvación para los consumidores, quienes pueden cubrir sus gastos mediante este mecanismo.

Se piensa que recurrir a esta opción es un asunto algo peligroso, pero los mismos economistas han recomendado en los últimos años no desestimar contraer alguna que otra deuda, pues la propia inflación y la devaluación periódica del bolívar hacen que deber en este país resulta más “barato” que ahorrar para intentar comprar algún bien. Por ejemplo, las tases de interés de las tarjetas de crédito actualmente no sobrepasan del 29%, con financiamiento rotativo de hasta 48 meses, algo muy por debajo de las cifras de inflación.

Pero, ¿es viable para el venezolano común endeudarse en estos tiempos de crisis?  Para muchos expertos, sí es una opción válida, pero claro, hay que saber cómo hacerlo, mejor si es para invertir.

¿Prestamistas o créditos bancarios?

“Siempre recomiendo los préstamos ya que son un mecanismo útil para resolver una variada cantidad de situaciones, incluso un desajuste en su presupuesto. Teniendo claro que endeudarse para gastos corrientes del mes no es una buena opción, pedir dinero puede ser una buena idea si necesita financiar su educación, comprar un activo o reparar su casa, por ejemplo. Recuerde que un préstamo mal manejado puede convertirse en una pesadilla y esa es la situación que debemos evitar. Lo cierto, es que las tasas de interés, incluso la más alta que es el 29% de las tarjetas de crédito, nos indica que es un buen negocio endeudarse. Las tasas de interés para préstamos son atractivas“, explicó el analista financiero José Grasso Vecchio en conversación con Caraota Digital.

Grasso se muestra en este sentido optimista  con el panorama actual, pues considera que esas bajas tasas de interés permiten que quienes opten por este tipo de mecanismo de financiamiento puedan de inmediato tener lo que necesitan y, en un plazo relativamente largo, pagar eso que quizás luego no podría comprar, pues el acelerado ritmo de los precios hace que algo que hoy tenga un precio en menos de un mes ya se hace inasequible.

“Pero hay que determinar con claridad para qué va a utilizar esos recursos prestados,ya que permitirá establecer con exactitud el monto a solicitar. El consejo es siempre no endeudarse más de lo que se necesita y recordar que todo lo que se presta hay que pagarlo y con intereses. Otros factores a considerar, son el costo y el plazo del crédito”, apuntó.

Imagen referencial

Grasso añadió que las personas deben vencer el miedo a ir a un banco y solicitar un beneficio así, pues los requisitos no son tan cuesta arriba como se piensa y de ser aceptado es mejor alternativa que recurrir a casas de empeño o prestamistas.

Algunas personas cometen el error de no acudir a un banco a la hora de endeudarse, pensando que los requisitos son complejos. Solicitar un crédito es bastante sencillo y al hacerlo con instituciones financieras las tasas de interés son atractivas, mientras en el mercado informal será víctima de la usura, lo que genera pobreza“, dijo.

El dinero plástico, para bien o para mal

Consideradas armas de doble filo, las tarjetas de crédito, a diferencia de periodos anteriores, han sido últimamente los métodos de pagos más usados por un amplio sector de la población venezolana. Lo que antes era utilizado para permitirse algunos lujosahora se ha hecho indispensable para cubrir gastos como las mensualidades escolares, comprar alimentos o artículos de primera necesidad.

Grasso Vecchio asegura que los bancos ya no son tan exclusivos a la hora de financiar a sus clientes con este método, debido a que estudios recientes de analistas financieros han corroborado que los indices de morosidad no son tan altos como se piensa.

“Lo que este dato refleja es que los venezolanos están cumpliendo sin tanto retraso con los pagos de sus créditos, sin mora. Esto es positivo tanto para la banca como para el cliente, ya que a  la larga le permitirá obtener otros créditos,  contratar otro servicios, como los seguros y más. Para ello es necesario contar con tarjetas de crédito confiables y disponer de buena reputación crediticia, eso es el mejor aval cuando se presentan las situaciones de emergencia. Lo mejor es estar bancarizado”, añadió.

Grasso Vecchio es bueno recordar además que el buen crédito es una cualidad que se va construyendo y haciendo más firme con el tiempo, y puede llegar a convertirse en una muy poderosa herramienta de superacióntanto en los negocios como en lo personal.

Imagen referencial

Lo no recomendable para este analista es no endeudarse de más y no usar el plástico para compras frecuentes, es decir que la persona no disponga de más del 30 por ciento del ingreso familiar parea saldar esos compromisos. “Si la familia se endeuda de más y compromete ese porcentaje, deteriora su calidad de vida y corre el riesgo de no poder cumplir con esas obligaciones“, indicó.

Recomendó también siempre disponer de una tarjeta de crédito con sus cupos completos, la cual debe ser guardada y no usarse en lo posible, de manera que se pueda cubrirse gastos de emergencia, como pago parcial de una situación de salud, un incidente mecánico u otro que deba ser solventado de manera inmediata.

Vía caraotadigital 

Loading Facebook Comments ...