Las cinco claves para amasar una fortuna con tu sueldo

Si piensas que para invertir y sacar ganancias debes ser multimillonario, estás equivocado. Tomando en cuenta apenas unos pocos consejos puedes empezar a amasar una pequeña fortuna e ir multiplicándola. ¡Conoce cómo hacerlo!

“El ahorro es la base de la fortuna”. Probablemente hayas escuchado este refrán dicho por tus abuelos o tus padres. Si no hiciste caso a esta máxima universal de la economía, deberías tenerla muy en cuenta. Apenas poniendo en práctica unas pocas técnicas, es posible economizar y multiplicar dinero. Sin embargo, no muchas personas parecen tener esto muy claro.

“Hay un desconocimiento bastante importante a nivel sociedad de cómo manejamos nuestras finanzas. Es algo que no se estudia a nivel primario, secundario o universitario”, dijo a Sputnik Rodrigo Álvarez, impulsor de Neurona Financiera, un proyecto para formar a las personas en el manejo del dinero.

nejamos nuestras finanzas. Es algo que no se estudia a nivel primario, secundario o universitario”, dijo a Sputnik Rodrigo Álvarez, impulsor de Neurona Financiera, un proyecto para formar a las personas en el manejo del dinero.

“Uno puede ver profesionales cometiendo grandes errores financieros, pero no por culpa de ellos sino porque nadie se lo ha explicado y a veces el sentido común no es suficiente”, agregó.

Originalmente formado en computación, Álvarez encontró que la información disponible para ahorrar mejor en general no estaba adaptada a las economías inflacionarias como muchas de América Latina. Por eso, intentó adaptar ese conocimiento a las realidades locales y los incluyó en ‘Finanzas Ninja’, su libro publicado en 2014. El ‘gurú’ del ahorro detalló algunas de las medidas que se pueden tomar para amasar una fortuna.

1. Guardar dinero a principio de mes.

De acuerdo con Álvarez, las personas tienden a gastar todo el dinero que tienen, independientemente del nivel de ingresos. Este principio, incluido en la ‘Ley de Parkinson’, lleva a que se tenga menos margen de ahorro a medida que se va erogando el salario.

Por eso, una buena idea es elegir bien el momento del mes en el que decidas poner aparte un poco de dinero.

“A menos que tengamos un sueldo muy sumergido o que no nos dé para nuestros gastos básicos, un consejo es ahorrar al principio del mes y no al final con lo que nos sobra. Podemos sacar un 5 o un 10% y vivir sin complicaciones con el resto. Es como si nos estuviéramos pagando a nosotros mismos”, explicó el experto en finanzas personales.

2. Llevar un estricto control de gastos.

Anotar en una planilla cada gasto que hagas puede parecer tedioso, pero te da una radiografía muy clara de cómo usas tu dinero, en qué puedes recortar y qué peso tiene cada compra que haces en tu presupuesto total.

Según el autor, este método deja en evidencia a cada fin de mes o incluso cada año “en qué se va el dinero” y desvela un detalle que puede resultar sorprendente: los “gastos hormiga”. Se trata de erogaciones “muy chiquitas”, pero que sumadas a fin de año pueden hacer la diferencia.

“Por poner un ejemplo, si me tomo un refresco todos los días, eso a fin de año va a equivaler lo mismo que ir a Brasil con un paquete turístico de una semana, hotel incluido. Sin embargo, estamos hablando de una bebida todos los días de lunes a viernes”, dijo el bloguero uruguayo.

En Argentina o en Uruguay, una botella de refresco de 600 mililitros cuesta 1,3 dólares. Una excursión a la ciudad turística de Florianópolis en bus con siete noches de alojamiento y desayuno tiene un precio de alrededor de 400 dólares.

“Si resumo esos gastos, los veo a final de mes y no veo una moneda sino todas las monedas juntas, me doy cuenta de que lo que estoy gastando es una pequeña fortuna. Está bien que lo gaste, pero la pregunta que tenemos que hacernos es si realmente eso es lo que nos produce felicidad”, agregó.

3. Fijarse un objetivo claro.

Un incentivo para deshacerse de estos “gastos hormiga” es tener un faro en el horizonte para alcanzar. Ahorrar implica realizar “un sacrificio hoy por un bien mayor el día de mañana”. Pero para poder llevarlo adelante, es más fácil si uno tiene claro para qué lo está haciendo.

​”Tengo que tener claro cuál va a ser ese bien mayor que quiero conseguir para no pedir comida en la oficina y llevarme un tupper. Hay que fijarse claramente un objetivo asociado al ahorro. Ahorrar por ahorrar es difícil: tenemos que asociarlo a una meta mayor, que me impulse y que pueda aportarme más felicidad”, comentó Álvarez.

4. Tener en cuenta indicadores económicos básicos y posibilidades de inversión.

En muchos países de América Latina la economía está altamente dolarizada. Por inercia, la gente ahorra en la moneda estadounidense, ya que los grandes bienes se suelen abonar con ella. Eso ha llevado a que se piense en el dólar como “una buena reserva”. Si bien el concepto pudo haber sido válido en algún momento, actualmente “es una mala decisión”.

“La gente que ha guardado dinero en dólares en realidad ha perdido porque la inflación ha aumentado mucho más que el dólar. Ahí vemos una perlita de lo importante que es la educación financiera”, explicó el apasionado por las finanzas.

Si no es en dólares, ¿cómo se debe ahorrar? Una buena opción es poner ese dinero en “mecanismos de inversión minorista”. Hay fondos de inversión que aceptan pequeñas sumas de dinero. También están las empresas “fintech”, gracias al auge de las ‘startups’. Lo importante es tener claro que el proceso “no es tan complejo”.

“Cualquiera puede aprender a invertir. Hay gente que piensa que es como apostar. Todo lo contrario, uno puede tener certezas y la garantía de que no va a perder su dinero. No es complicado, simplemente hay que conocer los mecanismos”, aseveró.

5. Pensar en la vejez.

Aunque seas joven, es importante que mires al momento en el que te jubilarás. Los sistemas de pensiones dependen en buena medida de la coyuntura política. En épocas en las que la expectativa de vida crece y se aplaza la edad de retiro, es una buena práctica pensar en tus ingresos cuando seas anciano.

“Es muy difícil para nosotros sacrificar algo tan importante como el dinero que ganamos con mucho esfuerzo para algo tan a futuro. Sin embargo tenemos que hacerlo, porque la jubilación va a ser el sustento para la mayoría de las personas cuando no puedan seguir trabajando”, analizó el ahorrador ‘ninja’.

​Además de las pensiones convencionales es inteligente poseer un “plan B”. “Solamente con guardar dinero no alcanza. Ese dinero debe generar más. Ahí entran a jugar los mecanismos de inversión”, precisó Álvarez.

La clave y lo más importante es empezar temprano: “Cuanto antes arranques, más fácil es el camino. Si un chico de 20 años arranca ahora a preocuparse por su jubilación, su pensión va a ser mucho mejor que si alguien empieza a los 40 o los 50”, concluyó.

Vía sputniknews

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